Here in Tyler, we are far from the war and the consequences of the war save for higher prices at the pump. We are witnesses to an extraordinary exchange between our spiritual leader, Leo XIV and our civil leader, the president. 

Our Holy Father is not a politician. He speaks as a pastor. He speaks from the lens of the gospel. He stands up for those who bear the consequences of this war: the poor, the innocent, the millions who have had to flee from their homes. The Holy Father sees the war through the lens of the gospel. He speaks through the lens of the gospel, a single lens. His call for peace is not an other-worldly dream with no relationship to the hard geopolitical realities of the world. His is the most realistic approach, his call to peace the best path forward, the one most supportive of human dignity and flourishing. 

The dignity of the human person is at the heart of every aspect of Catholic Social Teaching, from abortion and euthanasia to upholding the rights of immigrants and seeking the pathways of peace. All violations of human dignity leave a trail of human suffering. All are forms of violence; they only spiral and escalate, their only result further violence, further violations of human dignity. 

This is where we are. Let us pray for our Holy Father, that his vision, which is the vision of the gospel (Blessed are the peacemakers) prevail. That it becomes more and more our own vision. 

Bishop Greg Kelly

Pope Leo XIV’s Prayer for Peace 

Prayer Vigil for Peace April 11, 2026, in St. Peter’s Basilica at the Vatican

Lord Jesus, 
you conquered death without weapons or violence: 
you shattered its power with the strength of peace. 
Grant us your peace, 
as you did to the women filled with doubt on Easter morning, 
as you did to the disciples who were hiding in fear. 
Send forth your Spirit, 
the breath that gives life and reconciles, 
that turns adversaries and enemies into brothers and sisters. 
Inspire in us to trust in Mary, your mother, 
who stood at the foot of your cross with a broken heart, 
firm in the faith that you would rise again. 
May the madness of war cease 
and the Earth be cared for and cultivated by those who still 
know how to bring forth, protect and love life. 
Hear us, Lord of life! 

Photo: Pope Leo XIV prays the rosary for peace during an evening prayer vigil in St. Peter’s Basilica at the Vatican April 11, 2026. (CNS photo/Vatican Media)

El papa León XIV y su llamamiento a la paz

Aquí en Tyler, estamos lejos de la guerra y de sus consecuencias, salvo por el aumento de los precios en las gasolineras. Somos testigos de un intercambio extraordinario entre nuestro líder espiritual, León XIV, y nuestro líder civil, el presidente. 

Nuestro Santo Padre no es un político. Habla como un pastor. Habla desde la perspectiva del Evangelio. Él defiende a quienes sufren las consecuencias de esta guerra: los pobres, los inocentes, los millones de personas que han tenido que huir de sus hogares. El Santo Padre ve la guerra desde la perspectiva del Evangelio. Habla desde la perspectiva del Evangelio, una única perspectiva. Su llamamiento a la paz no es un sueño irreal que no tenga nada que ver con las duras realidades geopolíticas del mundo. El suyo es el enfoque más realista, su llamamiento a la paz es el mejor camino a seguir, el que más defiende la dignidad humana y el bienestar. 

La dignidad de la persona humana ocupa un lugar central en todos los aspectos de la doctrina social católica, desde el aborto y la eutanasia hasta la defensa de los derechos de los inmigrantes y la búsqueda de caminos hacia la paz. Cualquier violación de la dignidad humana deja un rastro de sufrimiento. Todas son formas de violencia; solo se intensifican y se agravan, y lo único que consiguen es más violencia y más violaciones de la dignidad humana. 

Aquí es donde estamos. Recemos por nuestro Santo Padre para que prevalezca su visión, que es la del Evangelio (“Bienaventurados los pacificadores”). Que cada vez se convierta más en nuestra propia visión. 

Obispo Greg Kelly

La oración por la paz del papa León XIV 

Vigilia de oración por la paz el 11 de abril de 2026 en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano

Señor Jesús,

tú venciste a la muerte sin armas ni violencia:

disolviste su poder con la fuerza de la paz.

Concédenos tu paz,

como a las mujeres asombradas en la mañana de Pascua,

como a los discípulos escondidos y asustados.

Envía tu Espíritu,

aliento que da vida, que reconcilia,

que convierte en hermanos y hermanas a los adversarios y enemigos.

Inspíranos la confianza de María, tu madre,

que con el corazón desgarrado estaba al pie de tu cruz,

firme en la fe de que resucitarías.

Que la locura de la guerra llegue a su fin

y que la tierra sea cuidada y cultivada por quienes todavía

saben engendrar, saben custodiar y saben amar la vida.

¡Escúchanos, Señor de la vida! 

Foto: El papa León XIV reza el rosario por la paz durante una vigilia de oración vespertina en la basílica de San Pedro, en el Vaticano, el 11 de abril de 2026. (Foto de CNS/Vatican Media)